Mantener una buena salud y forma física
Lo que come puede afectar en gran medida su forma de dormir, incluso durante la primera mitad del día. Desayuna a primera hora de la mañana para dormir mejor por la noche. Después de comer bien durante el día, evita comer comida picante o chatarra por la noche y, en su lugar, elige algo que te ayude a conciliar el sueño. Comer o beber en exceso antes de acostarse aumenta las posibilidades de sufrir indigestión o viajes frecuentes al baño. Una cena ligera unas dos horas antes de acostarse puede ayudarle a dormir más profundamente.

El sueño y la recuperación van de la mano, ya que el sueño es cuando los músculos se reparan y recuperan. Sin embargo, así como dormir ayuda a tu rendimiento deportivo, el ejercicio ayuda a tu rendimiento durante el sueño al aumentar la cantidad de tiempo que pasas en sueño profundo. Trate de hacer los 150 minutos recomendados de ejercicio a la semana para dormir mejor. Un día de esfuerzo físico (como correr o nadar) o, mejor aún, ejercicio regular, puede contribuir a un sueño más profundo y reparador. No haga ejercicio justo antes de acostarse para ayudarle a conciliar el sueño; Si bien cansa tus músculos, también aumenta tu frecuencia cardíaca y te despierta aún más. Dale tiempo a tu cuerpo para que se enfríe y para que te rehidrates, así que considera unas 2 horas antes de acostarte como límite para hacer ejercicio.

