Consuma una dieta saludable: la comida chatarra y los azúcares refinados con bajo valor nutricional y alto en calorías pueden hacernos sentir sin energía y lentos. Una dieta saludable, baja en azúcar, cafeína y alcohol, puede promover la salud y reducir el estrés.
Minimiza el azúcar y los carbohidratos refinados. Cuando está estresado, es posible que le apetezcan bocadillos azucarados, productos horneados o comidas reconfortantes como pasta o papas fritas. Pero estos alimentos que “sienten bien” provocan rápidamente una caída del estado de ánimo y de la energía, lo que empeora, en lugar de mejorar, los síntomas del estrés.